GUÍA INFIERNO

EXORDIO

E

s difícil aceptar que estábamos equivocados, después de haber defendido y creído fuertemente algo como cierto durante años. A menudo, la perplejidad puede embargarnos y llegar a surgir pensamientos tales como: “perdí el tiempo”, “todo lo que hice y aprendí fue en vano”, llevándonos a la depresión. Sin embargo, todo hijo de Dios debe recordar que “la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto” Prov. 4:18.

Existen personas que tienen toda su vida asumiendo una posición ideológica, la cual defienden con argumentos que han oído. Con todo y a pesar de sus muchos años en el “cristianismo”, nunca han verificado las bases de esa creencia a la luz de toda la Biblia.

Cabe considerar, por otra parte, las personas que al invitarles a profundizar las Sagradas Escrituras bajo la dirección del Espíritu Santo, han expresado que les da “temor”. Existe en el ser humano una especie de miedo de comprobar por sí mismo, el hecho que estaba viviendo una vida equivocada o que defendía un error. Algunos alegan que “es mejor no hacerlo, para no tener mayor responsabilidad delante de Dios”. Los tales no comprenden que la Ignorancia Voluntaria es Pecado, y serán responsables delante de Dios, tan ciertamente como aquellos que sabían. Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta” Deut. 18:19.

Muchas interrogantes pueden surgir en la mente de una persona que escudriña la Palabra de Dios o asiste a una congregación y ha leído o escuchado ciertos pasajes de la Palabra Santa. En esta oportunidad, se analizarán algunas inquietudes que pueden surgir en la mente del lector con relación al “INFIERNO” ¿Bajo Cristo a Predicarles a los Condenados en el Infierno? ¿Muestra el Relato del Rico y Lázaro la vida de ultratumba?

Por lo general, los pasajes de donde se extraen estás interrogantes son usados con frecuencia para referirse al infierno. ¿Qué muestran ellos en realidad? ¿Es realmente el relato del Rico y Lázaro literal? ¿Es una parábola?

El presente material no pretende dar una explicación a profundidad de todas las interrogantes con relación al tema, es solo un compendio que ayudará al lector, a comprender algunos pasajes.

Se debe considerar que hoy día existe mucha literatura y material audiovisual con relación al infierno, muchas de ellas sin base bíblica; otras, malinterpretando ciertos pasajes de la Escritura. Algunas provienen de una supuesta “revelación”, como lo es el caso siguiente:

TESTIMONIO: En el año 1976, durante 40 noches consecutivas; Jesús llevó a Mary K. Baxter al Infierno, donde había enormes culebras, ratas, gusanos, flamas, fosas, luz opaca amarilla, caminos secos, peste de muerte y carne podrida.  Sonidos de quejas y gritos de MILLONES DE ALMAS en continuo Tormento día y noche que van llegando cada día.  Jesús tiene las LLAVES DEL INFIERNO y ha pagado un PRECIO DE SANGRE para redimirnos del pecado.  Le dijo “escribe un libro para enseñar la realidad del Infierno, para que muchos sean SALVOS y se ARREPIENTAN de sus MALOS CAMINOS antes de que sea muy tarde.  (Libro: Una Revelación Divina del Infierno).

Cualquier lector puede constatar que de las 140 páginas que contiene el libro mencionado, en ninguna hallará citas bíblicas, y si en algún caso menciona algún pasaje no lo identifica y está fuera de contexto. Por otro lado y según la autora, el libro fue escrito para que muchos sean salvos al conocer sobre el infierno. Ahora bien, si era tan necesario el conocimiento del infierno para ser salvos, ¿por qué Jesús no habló de ese tópico cuando estuvo en la tierra?. La escritura no afirma que para ser salvo se debe conocer el infierno, pero si enfatiza: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” Juan 3:16

Dios no puede dar una revelación que esté en contra de su palabra. Toda revelación debe ser probada a la luz de la Escritura “… si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido” Is. 8:20.

Tomando en cuenta las Sagradas Escrituras el presente material pretende comprobar algunos sofismas y falacias que han sido empleados por diversos líderes religiosos, con el fin de controlar y persuadir a sus congregaciones. La mayoría de estos líderes ha tenido gran éxito debido a que muchos cristianos los colocan por encima de un “así a dicho Jehová”.

El Salmista expresó: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino” Sal. 119: 105. En medio de la oscuridad de este mundo se nos ha dado una antorcha para no tropezar. Pablo escribió: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” 2 Tim. 3: 16, 17. Aparte de los beneficios anteriormente descritos, en la Palabra de Dios se puede apreciar, de principio a fin, el maravilloso Plan de Salvación; a través de ella podemos comprender las múltiples maneras como Dios llama a la humanidad, Su modo de actuar con el pecador, Sus justos juicios y, nos permite además contemplar… “La Realidad del Infierno”.

Ciertamente “Dios es Amor”, pero también “es fuego consumidor” (Deut. 4:24); Él ha prometido en su Palabra que vendrá “en llama de fuego, para dar la retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al Evangelio de nuestro Señor Jesucristo” (2Tes.1:8 ). Con todo, actuará con justicia… “dará a cada uno según sus obras” (Mat.16:27) y al final toda la humanidad reconocerá que Dios es Justo.

Arnaldo A. Sánchez M.


¿ES REALMENTE EL RELATO DEL RICO Y LÁZARO LITERAL?

¿ES UNA PARÁBOLA?

Un argumento que se esgrime en este sentido, es que el relato no es una Parábola porque la biblia no la denomina o subtitula “Parábola del rico y Lázaro”, como otras narraciones lo muestran (Parábola del Hijo Pródigo, Parábola de la Oveja Perdida, entre otras).

Sin embargo, debe tomarse en consideración que la biblia en su forma original no contiene capítulos, ni versículos, signos de puntuación, mucho menos subtítulos, siendo estos añadidos más tarde para una mejor comprensión y estudio de la misma. Por lo tanto, todos estos elementos no fueron inspirados o colocados por los autores originales. Transcurrieron más de 1200 años de la Era Cristiana, antes que apareciera la primera Biblia dividida en capítulos. Esto se le atribuye a Stephen Langton Arzobispo de Canterbury, Inglaterra, en el año 1220 d.C. Más tarde en el año 1551 d.C. el Francés Robert Estienne, realizó la división de los capítulos en versículos.

Algunos alegan que el pasaje del Rico y Lázaro no es una parábola, ya que el Señor Jesús expresó nombres propios: Lázaro y Abraham. Suceso que no ocurre en ningún otro caso. Sin embargo, esto representa una falacia o sofisma, ya que el hecho de que se mencionen nombres propios no significa que no sea una parábola. Por otro lado, Lázaro era un nombre común de aquellos días.

Otro argumento poco contundente para evidenciar que el relato no es una parábola es afirmar que, como las mismas son comparaciones, debe decir: “Es semejante a…”, como algunas parábolas así lo expresan (Parábola de la levadura Luc.13: 21, Parábola de la semilla de mostaza Mat.13:33, Parábola de la fiesta de bodas Mat.22:2, entre otras). Aunque ciertamente las parábolas son comparaciones, no en todos los casos Jesús utilizó esa expresión al referirlas (ver Parábola de la oveja perdida, Mat.18:10-14, Parábola del Mayordomo Infiel, [que antecede al relato indicado] Luc.16:1-8).

Pasemos ahora a aclarar ciertos aspectos de este controvertido pasaje.

Análisis del Relato del Rico y Lázaro: Luc.16:19-31

Vs 19

“Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez” La púrpura evidenciaba que la persona era de la alta sociedad, ya que era un privilegio de los reyes y potentados usar ropas teñidas de morado. Algunas de estas telas eran teñidas con ciertos moluscos, para lo cual debían pescarse grandes cantidades.

Vs 20, 21

“Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas” Se detalla la condición deplorable en que Lázaro vivía y el no poder hacer nada más que esperar a que cayeran algunas migajas de comida.

Vs 22

“Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado” Ambos personajes mueren, sin embargo, curiosamente el relato no menciona que el mendigo fue sepultado, sino llevado por los ángeles al seno de Abraham.

Por otro lado, surgen algunas interrogantes de este versículo:

a) Si Lázaro se salva ¿por qué razón no es llevado al cielo como lo afirma 1aTesalonisences 4:15-17, sino al “seno de Abraham”? (Expresión única en la escritura, citada en este pasaje).

Debe aclararse que el “seno de Abraham” indica un lugar de preferencia (Juan acostumbraba recostarse en el pecho de Jesús). La Palabra “seno” debe entenderse aquí como “regazo”, se forma un seno en la parte del cuerpo dónde ocurre el enfaldo, es decir, desde la cintura hasta la rodilla.

b) Ahora bien, si todos los que mueren van al seno de Abraham ¿de que tamaño es el seno de Abraham?

c) ¿A dónde fueron los que murieron antes de Abraham?

d) ¿En el seno de quien está Abraham?

Algunas congregaciones afirman que el “seno de Abraham” aquí es simbólico, que “seno” significa pertenencia, afecto, cercanía.  Sin embargo, esto es contradictorio; enseñan que el fuego, Lázaro, el rico, la sima, todo esto es literal, a excepción del seno de Abrahán. Por consiguiente, debe considerarse que la historia “Toda es Literal o Toda es Simbólica”

Por otro lado y según la escritura, Abraham está esperando inconscientemente la resurrección y la recompensa en su tumba. No está vivo en ningún otro lugar. “Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia… porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios… Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido… Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido; proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros” Hebr.11:8,10,13,39,40

Vs 23

“Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno” La palabra “Hades” se encuentra 11 veces en el Nuevo Testamento, proviene del griego y al igual que la palabra hebrea “Seol” significa: “Sepulcro, Tumba” (comparar Sal.16:10 y Hech.2:27). Ambas palabras han sido traducidas en las versiones modernas como “Infierno”.

Por otro lado, el versículo tomándose desde el punto de vista literal, muestra que hay comunicación visual.

Vs 24

“Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama” Comienza una comunicación verbal, y se presenta al rico quemándose en llamas. Por consiguiente:

a) Si alguien se está quemando ¿pide una gota de agua para refrescar la lengua o pide abundante agua para apagar el fuego?

b) El rico pide que Lázaro moje la punta de su dedo en agua y le refresque la lengua, pero, ¿con qué dedo y que lengua iba a refrescar, sino tienen? Jesús dijo: “Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo” Luc 24:39. Además, según la Escritura, los espíritus no sufren de hambre o de sed.

Interpretando el pasaje literalmente, éste es un lugar de tormento, el cual muchos han concebido como el infierno.

c) Ahora bien, el cadáver del rico está en el sepulcro, ¿cómo puede sentir que está quemándose cuando no tiene sistema nervioso? La Profecía señala que los impíos, para recibir la recompensa, deben ser resucitados (segunda resurrección Apoc 20:5 1/p), de lo contrario no se efectuará ningún pago para ellos y no habrá muerte segunda.

Vs 25, 26

“Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá” Nótese que no es una “cima” con “c” (punto más alto de los montes, cerros y collados), sino una “sima” con “s” (cavidad grande y muy profunda en la tierra). A pesar de la misma, existe comunicación audiovisual. Ahora bien:

a) Siendo el relato literal, ¿qué gozo puede haber en ese lugar cuando puedo ver a mis familiares que rechazaron el evangelio quemándose? Imagínese a una madre viendo a su hijo torturado por las llamas durante años. ¿Puede hallar gozo en el seno de Abraham?

b) Por otro lado, los que se están quemando, lógicamente ya están perdidos, por lo tanto, no tienen nada que perder, ¿cuántas maldiciones, blasfemias, imprecaciones y obscenidades, están pronunciando actualmente estos contra los salvos, los cuales escuchan tranquilamente? Siendo así, no existe felicidad, ni paz en el seno de Abraham.

Vs. 27-29

“Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos” La respuesta de Abraham llevada al sentido exacto, evidencia que Moisés y los Profetas para el momento en que Jesús relata este episodio, están vivos entre el pueblo. Por lo cual, se les puede consultar.

Tomando en cuenta toda la Escritura: ¿Se encontraba Moisés y los Profetas (Isaías, Jeremías, Ezequiel, Daniel y otros) en la tierra, para ese momento? Debemos admitir que no. Todos ellos habían muerto.

Vs. 30,31

“Él entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos” Si no podían comunicarse los hermanos del rico con los personajes antes mencionados, ¿cómo es que ellos deben oírlos? Evidentemente se refiere a un lenguaje figurado: “los escritos de Moisés y los Profetas”

Luego de este análisis, cabe la pregunta, ¿por qué Jesús narró este incidente?, ¿cuál era la enseñanza que quería transmitir?

Para comprender estos aspectos se debe recurrir al contexto del pasaje, el cual nos permite apreciar el tipo de personas que oían al Señor en ese momento: publicanos y pecadores Luc. 15:1; fariseos (que eran avaros) y escribas Luc. 15:2; 16:14; sus discípulos Luc. 16:1. La sociedad había adoptado muchas ideologías erróneas con respecto al trato de Dios con la humanidad.

Motivo de la Parábola:

Una de las creencias de aquellos días era que un hombre rico, era sin lugar a dudas un bendito de Jehová (aunque ciertamente Dios puede bendecir y la riqueza es un don de Dios, según se expresa en Eclesiastés 5:19; no es una evidencia concluyente que toda persona rica y con salud sea justo delante de Dios). Por el contrario, una persona pobre y enferma había sido señalada por el dedo de Dios debido a sus pecados. Los discípulos habían adoptado esta misma ideología. “Mientras pasaba Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego? Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él” Jn 9:1-3. Creían que el motivo de la pobreza o alguna enfermedad era un castigo por causa del pecado de la persona.

Cristo quería con esta parábola:

a) Erradicar esa falsa concepción; no siempre un rico es justo delante de Dios y no siempre un mendigo o enfermo es un condenado por Dios.

b) Ilustrar con ese ejemplo bien notable el contraste de cómo Dios percibe la justicia a diferencia de los hombres (Dios no mira lo exterior). Lázaro termina donde los judíos y el hombre rico pensaban que el rico iría, al seno de Abrahán; y el rico termina donde los judíos pensaban que iba a terminar Lázaro.

c) Mostrar que en esta vida se decide nuestro destino eterno.

d) Recordar que las oportunidades presentes hay que aprovecharlas, ya que después de muerto no hay más oportunidad.

Ésta parábola es de carácter didáctica e instructiva, no literal.

¿BAJO CRISTO A PREDICARLE A LOS CONDENADOS EN EL INFIERNO, SEGÚN 1 PEDRO 3:18-20?

Los apologistas de la inmortalidad del alma usan con frecuencia este pasaje (por supuesto, fuera de contexto), para demostrar las ideas preconcebidas que se han legado de generación en generación a lo largo de 6000 años.

Interpretan algunos elementos (al igual que el anterior) de forma textual, de lo cual evidentemente surgen algunas trabas que ellos prefieren obviar ignorándolas, pero, que cualquier persona que realmente desea hacer la voluntad de Dios y escuchar la voz en Su Palabra, no puede evadirlos.

Procedamos al análisis del pasaje en cuestión:

Vs 18

“Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu;” El versículo muestra la muerte vicaria de Cristo una sola vez por el pecador y presenta la esperanza que tiene el creyente, en vista de que nuestro Señor obtuvo la victoria sobre la muerte, no quedó en la tumba, sino que se levantó “Vivificado en espíritu”. En otras palabras, a pesar de que se levantó en carne y huesos (Ver Luc 24:39,40), también asumió su naturaleza espiritual.

Por otro lado, Cristo no solo fue muerto en la carne en la crucifixión, Él había “muerto a la carne en vida”. Es lo mismo que debe hacer el cristiano si quiere algún día encontrarse con su Señor; “cada día muero”, expresó Pablo en 1 Cor. 15:31; es decir, debe “vivir en el espíritu”. “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia. Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros. Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis” Romanos 8:1,10,11,13.

Vs 19

“…en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados…”. La expresión “en el cual” hace referencia a “en espíritu”, indicando el momento cuando Cristo estaba con el Padre, antes de la encarnación o de tomar la naturaleza humana (Su estado espiritual).

Ahora bien, ¿quiénes son estos espíritus encarcelados? ¿Dónde queda esa prisión?

En el libro de los Hechos se presenta a un personaje que se encontraba en esa misma cárcel y a quien Pedro le dijo: “Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizás te sea perdonado el pensamiento de tu corazón; porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás” Hech 8:22,23 (reprensión hecha a Simón el mago).

Ya el salmista señalaba ésta “prisión espiritual”, al referir: “Algunos moraban en tinieblas y sombra de muerte, aprisionados en aflicción y en hierros, por cuanto fueron rebeldes a las palabras de Jehová, Y aborrecieron el consejo del Altísimo… Luego que clamaron a Jehová en su angustia, Los libró de sus aflicciones; Los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte, y rompió sus prisiones. Sal. 107:10,11,14

Y de nuestro amado Salvador, estaba profetizado por Isaías que vendría precisamente a librar a los cautivos de esas prisiones. Cristo vendría a cumplir la misión señalada: “Para que abras los ojos de los ciegos, para que saques de la cárcel a los presos, y de casas de prisión a los que moran en tinieblas Is. 42:7 (Ver Rom.6:22)

De lo antes precedido, se concluye que la cárcel que el versículo presenta no es literal, sino simbólica, no es una cárcel que está en las profundidades de la tierra. Se refiere a la cárcel del pecado, de la cual Cristo garantizó “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”Jn.8:32

Dicho de otro modo, toda persona que no ha aceptado a Cristo en su corazón como Salvador y Señor está encarcelada, presa y por lo tanto muerta en delitos y pecados (Ver Ef.2:1).

Las Palabras “espíritus encarcelados” expresadas en este pasaje no hay duda que se refiere a “personas”. Así también lo confirma el Comentario Bíblico (CBA) refiriéndose al versículo en cuestión.

“Espíritus: Gr. pnéuma, “viento”, “aliento”, “espíritu” El aliento es una de las características distintivas de los seres vivientes, pero aquí, debido a una sinécdoque, figura de retórica en la cual una parte de algo se toma como el todo, pnéuma podría significar sencillamente “persona”. Compárese con 1 Cor. 16: 1 8, donde “mi espíritu” significa “yo”, y Gál. 6:18; 2 Tim. 4:22; donde “vuestro espíritu” o “tu espíritu” significan “vosotros” o tú” (cf. Fil. 4: 23). Por lo tanto estos “espíritus” pueden ser considerados como seres humanos vivos”

Vs 20

“los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua” El versículo presenta que fueron los antediluvianos, las personas a las cuales, Cristo les predicó antes de venir a la tierra a través de Noé. En otras Palabras, Noé predicó en su tiempo con el espíritu de Cristo. “Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación, escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos” 1 Pd 1:10,11(ver 2 Sam 23:2).

La Escritura señala a Noé cómo “pregonero de justicia”, era él, el heraldo o mensajero de Dios para ese tiempo, por lo tanto, es absurdo pensar que Dios, tuvo que enviar a Jesús para que les predicase a aquellos que no oyeron a Noé “y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos”2 Pd 2:5

Continuar asumiendo que Cristo bajó al infierno y le predicó a espíritus descarnados, es admitir sin temor a equivocarnos que la biblia se contradice:

a) ¿Hay esperanza para el que muere en pecado, sin aceptar el mensaje de Dios?

b) ¿Por qué a ellos Dios les dio una segunda oportunidad, habiendo tenido un predicador a quien rechazaron durante 120 años (sin contar entre otros a Matusalén) y a nosotros solo nos da una oportunidad?

c) Si se encuentran en el infierno, ya están perdidos, no tienen más oportunidad; ¿por qué razón fue Cristo a predicarles?

d) ¿Cómo puede un ser inconsciente oír o hablar cuando la biblia refleja que los muertos nada saben? “Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido” Ecl 9:5

e) ¿Por qué Cristo no les predicó a los habitantes de Sodoma y Gomorra que murieron también por causa de sus pecados? ¿Por qué no le predicó a los egipcios que murieron en el mar rojo, a los filisteos u otros, sino exclusivamente fue a predicarles a “los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé,” es decir, a los antediluvianos?

Si realmente este relato indica eso Dios es injusto y además hace acepción de personas. ¡Bendito sea el Dios al cual sirvo! que no hace esto.

¿HABLÓ SAÚL CON SAMUEL DESPUÉS DE MUERTO, SEGÚN 1 SAMUEL 28:3-19?

Este relato es osadamente interpretado si no se considera el resto de la Escritura. Dicha exposición afirma que una vez muerto el Profeta Samuel, pudo invocársele y mantuvo comunicación con un ser vivo (Saúl). A esta acción o práctica se le conoce como “NIGROMANCIA O NECROMANCIA” del latín: NECRO = Muerto / MANCIA = Consulta. En otras palabras es consultar a los muertos. Sin embargo, en Deuteronomio 18: 10-12, Dios dio una orden: “No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti”. La Biblia es una armonía de expresiones y no se contradice. Un estudio cuidadoso del pasaje en cuestión llevará al lector a una sana comprensión.

El contexto del relato nos refiere que para ese momento Saúl había sido desechado por Jehová (ver 1Sam.16:1); un espíritu le atormentaba (1Sam. 16:14); buscaba a David para matarlo (Ver 1Sam. 23:25) y había asesinado a los sacerdotes en Nob (Ver 1Sam. 9: 18 )

Saúl, antes de desobedecer la orden divina, había cumplido el mandato de eliminar a los adivinos y hechiceros del país.

Posteriormente, los filisteos se reúnen para pelear contra el pueblo de Israel y Saúl intenta buscar dirección de Dios, “pero Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas” (vs. 28). En un estado de desesperación e impaciencia (que caracterizó su vida), Saúl, al no obtener respuesta de Dios por los medios lícitos establecidos, recurre a un medio ilícito.

Vs 7,8

“Entonces Saúl dijo a sus criados: Buscadme una mujer que tenga espíritu de adivinación, para que yo vaya a ella y por medio de ella pregunte. Y sus criados le respondieron: He aquí hay una mujer en Endor que tiene espíritu de adivinación. Y se disfrazó Saúl, y se puso otros vestidos, y se fue con dos hombres, y vinieron a aquella mujer de noche; y él dijo: Yo te ruego que me adivines por el espíritu de adivinación, y me hagas subir a quien yo te dijere”

Saúl tuvo que disfrazarse para lograr que la pitonisa o adivinadora cediera a su pedido de invocar a un muerto (ver vs. 8), ya que la misma había escapado de la masacre hecha por él mismo ( y por mandato divino).

Vs 911

“Y la mujer le dijo: He aquí tú sabes lo que Saúl ha hecho, cómo ha cortado de la tierra a los evocadores y a los adivinos. ¿Por qué, pues, pones tropiezo a mi vida, para hacerme morir? Entonces Saúl le juró por Jehová, diciendo: Vive Jehová, que ningún mal te vendrá por esto. La mujer entonces dijo: ¿A quién te haré venir? Y él respondió: Hazme venir a Samuel”

Hasta este momento, la mujer no sabe que su interlocutor es Saúl; en el momento que comienza la práctica espiritista, el demonio le revela que es el rey en cuestión.

Vs 1214

“Y viendo la mujer a Samuel, clamó en alta voz, y habló aquella mujer a Saúl, diciendo: ¿Por qué me has engañado? pues tú eres Saúl. Y el rey le dijo: No temas. ¿Qué has visto? Y la mujer respondió a Saúl: He visto dioses que suben de la tierra. Él le dijo: ¿Cuál es su forma? Y ella respondió: Un hombre anciano viene, cubierto de un manto. Saúl entonces entendió que era Samuel, y humillando el rostro a tierra, hizo gran reverencia”

Tomemos en consideración los siguientes aspectos de estos versículos:

PRIMERO: La mujer, al relatar lo que ve, expresa: He visto dioses”. No ve uno, sino varios. SEGUNDO: Si se acepta la teoría de la inmortalidad del alma, siendo Samuel profeta de Dios, debía bajar del cielo; sin embargo, la pitonisa lo ve subir de la tierra. TERCERO: Cuando Saúl le pide detalles de lo que ve, ella informa: “Un hombre anciano viene, cubierto de un manto Es decir, la mujer nunca le vio el rostro. CUARTO: Saúl, por la predisposición, presume y acepta que es Samuel, aunque no lo ve. QUINTO: A partir de este momento, el relato (que es un texto narrativo) adopta la creencia de Saúl como real, simplemente para describir los sucesos tal como parecían (personificación). SEXTO: Si Samuel era un Siervo de Dios, ¿por qué iba a sujetarse al llamado de una emisaria de Satanás? El Profeta jamás hubiese respondido a esa convocatoria o por un canal ilícito.

Vs 1618

“Entonces Samuel dijo: ¿Y para qué me preguntas a mí, si Jehová se ha apartado de ti y es tu enemigo? Jehová te ha hecho como dijo por medio de mí; pues Jehová ha quitado el reino de tu mano, y lo ha dado a tu compañero, David. Como tú no obedeciste a la voz de Jehová, ni cumpliste el ardor de su ira contra Amalec, por eso Jehová te ha hecho esto hoy.

El demonio le hace ver a Saúl que Dios es “su enemigo”, lo cual, ha intentado hacer creer a la humanidad desde que el hombre cayó en pecado, representando a Dios como su enemigo que no quiere perdonar, en contraste con el verdadero carácter de Dios. Por otro lado, recurre a la profecía que en vida el Profeta había pronunciado cuando Saúl desobedeció en lo tocante a Amalec: “Jehová ha rasgado hoy de ti el reino de Israel, y lo ha dado a un prójimo tuyo mejor que tú” 1Sam. 15:28. Esto no evidencia que sea el profeta, ya que el enemigo sabía lo que Samuel le había dicho a Saúl. Le incitó a desobedecer y, por medio de sus demonios conocía (y aún conoce) las palabras y hechos de los hombres y mujeres.

Vs 19

“Y Jehová entregará a Israel también contigo en manos de los filisteos; y mañana estaréis conmigo, tú y tus hijos; y Jehová entregará también al ejército de Israel en mano de los filisteos”

Muchos ven aquí una revelación de Dios por medio del profeta, pero en realidad y, sin mucho esfuerzo el enemigo sabía lo que le acontecería a Saúl, ya que Dios se había apartado de él y por último había cometido abominación al consultar a una hechicera; simplemente por lo antes descrito le dijo la consecuencia que vendría.

Por otro lado el demonio haciéndose pasar por Samuel le afirmó: “…y mañana estaréis conmigo, tú y tus hijos”. Si el relato es real, entonces Saúl se salvaría, ya que estaría junto a Samuel. Esta contradicción descubre el engaño.

La Escritura indica que, una de las causas de la muerte de Saúl, fue “porque consultó a una adivina, y no consultó a Jehová”; si él se hubiese comunicado con Samuel entonces lo hubiese hecho también con Dios por medio del Profeta. Sin embargo, la Biblia es clara en 1Cronicas 10:13,14 enfatiza: “Así murió Saúl por su rebelión con que prevaricó contra Jehová, contra la palabra de Jehová, la cual no guardó, y porque consultó a una adivina, y no consultó a Jehová; por esta causa lo mató, y traspasó el reino a David hijo de Isaí”.

¿CÓMO SE EXPLICAN LAS EXPERIENCIAS DEL MÁS ALLÁ DE PERSONAS QUE ESTUVIERON “MUERTAS”?

¿Cómo se explican aquellas experiencias que han tenido personas al morir y fueron revividas por los esfuerzos de la medicina? ¿Qué con aquellos que estuvieron muertos por varias horas despertando luego en la morgue, contando lo que habían visto y oído en el más allá?

Siempre tuve curiosidad en escuchar y leer esas experiencias que no muchas personas tienen la oportunidad de contar, casi a menudo, las mismas comienzan en ese túnel dónde al final hay una luz.

Muchos afirman haber estado en el infierno al momento de morir, haber visto almas en tormentos y otros asuntos relacionados, hasta que “su alma volvió a su cuerpo”. Muchas de estas personas luego de éstas experiencias se han vuelto cristianas.

¿Qué ocurre en realidad?

La verdad es que estas personas nunca estuvieron muertas. Sufrieron un “estado cataléptico” que es un trastorno del sistema nervioso. La enciclopedia libre “Wikipedia” define la Catalepsia como un estado biológico en el cual la persona yace inmóvil, en aparente muerte y sin signos vitales. La persona no responde a los estímulos y el pulso y la respiración se vuelven lentos. La piel se pone pálida y clínicamente puede considerarse “muerta”.

En la antigüedad, a causa de la catalepsia muchas personas fueron enterradas vivas, corroborándose esto al momento de hacer la exhumación de los restos y notar el ataúd o la urna arañada, el vidrio roto y el cadáver boca abajo. Otras al momento de hacerles la autopsia perdieron la vida.

Debido a esto, desde 1978, en algunos países se somete a todo “muerto sospechoso” a un Electroencefalograma, donde se revela si hay vida en el presunto muerto.

En cierta ocasión, un periodista que trabajaba para la Revista “Perfil” de Argentina, en su afán de obtener la “Nota Éxito”, se dedicó a estudiar los fenómenos de la muerte; decidió indagar si alguien, algún cataléptico había despertado en el Crematorio Municipal (Buenos Aires).

Se dirigió al capataz y luego de identificarse y de mencionarle que sabía lo que sucedía en una cremación, a saber: “Que el cadáver se mueve y que en ocasiones grita, debido al aire acumulado en sus pulmones…”. Le explicó que deseaba saber si había escuchado palabras, en algún momento de su actividad. A lo que el encargado manifestó indicios de no querer hablar y se produjo una tensión. “Mi curiosidad es saber, – dijo el periodista – si alguna vez, alguien emitió palabras, desde adentro. Existe una particularidad del cuerpo, que se llama “Catalepsia” usted lo sabe. Y al existir esto, yo imaginé que alguien debe haber despertado aquí… en el horno.”

“Pero eso es muy comprometido… usted tiene mucha imaginación…” – Replicó el encargado –.

Insistió el periodista “Sé que pasó alguna vez, es más, señor, yo le prometo, le doy mi palabra de honor… – le tomó las manos depositándole 300 dólares en sus palmas – que diré que esto sucedió en Bolivia, no aquí, en La Chacarita”.

Luego de la correspondiente transición, el capataz guardó su dinero en el bolsillo y dijo con voz muy baja: “Sí, a veces se escuchan palabras, imagínese… una vez que ponemos el cuerpo, ajustamos los cerrojos y mandamos el fuego, es muy difícil volver atrás; se tarda como 15 minutos en parar la llamarada. A veces se escucha: ¡Sáquenme de aquí! ¡Me quemo! ¡Socorro! Es alguien que está vivo – dijo el capataz – Y si tiene eso que usted dice, siempre pasó”

“Y… ¿Ustedes no pueden…? ¿No hacen nada?” – preguntó consternado el periodista de la revista “Perfil” –.

“Y qué vamos a hacer, señor le dije es muy difícil parar todo, nunca lo rescataríamos vivo.” Alegó el Capataz del Crematorio Municipal.

“Y que hacen entonces” volvió a preguntar el periodista.

“Nos quitamos la gorra y rezamos un Padre Nuestro”

De lo antes citado, se corrobora que muchas personas a las cuales se les ha considerado muertas, no lo están en realidad, Sino que están en estado cataléptico. Son precisamente las que al salir de esta situación cuentan experiencias.

En este estado, al bajar el nivel de oxigeno en el cerebro y al presentirse la inminencia de la muerte, el cerebro comienza a verificar recuerdos y pasan por la mente imágenes, elementos que asociados con las creencias de la persona que sufre este accidente nervioso, crean un sueño del más allá.

Por lo general, estos sueños tienen que ver con las creencias de las personas. Así tenemos, por ejemplo, personas que dicen haber estado en el cielo y haber visto ángeles; otros haber estado en el infierno afirmando que es un lugar de fuego; algunos devotos han visto y mantenido conversaciones con su santo predilecto. Los griegos catalépticos han visto a Zeus y otros dioses. Personajes mitológicos que sabemos, no son reales, pero en ese momento crucial de su vida, experimentó en su mente tal escena.

¿FUE EL LADRÓN ARREPENTIDO (QUE MURIÓ CRUCIFICADO AL LADO DE CRISTO) DIRECTAMENTE AL PARAÍSO AL MORIR?

“Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso” Lucas 23:42,43

Tristemente, parece no causar ninguna reacción la expresión de Apoc. 22:18 “Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro”. Muchos se esfuerzan por probar sus creencias sobre la inmortalidad del alma con este pasaje, y aducen un “escrito está”. La verdad es que en el griego la conjunción “QUE” no aparece en este texto, siendo un añadido por los traductores debido a las ideas preconcebidas acerca de la inmortalidad del alma. En el original se lee: “Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo hoy estarás conmigo en el paraíso” en otras palabras; “Te aseguro en este momento, estarás conmigo en el paraíso” Jesús le prometió que estaría en el paraíso, pero no le indicó el tiempo (cuándo). Lo cual, queda sobreentendido cuando se le agrega el “QUE” denotando en “ese mismo día” que entraría al paraíso con Jesús.

En este mismo orden de ideas, en ninguna parte de la Escritura encontramos que Jesús iría luego de morir al paraíso, pero si hallamos referencia que nos indica que iría al Padre.

“De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al PadreJuan 14:12.

Cristo fue al Padre al tercer día, luego de Su resurrección. “Jesús le dijo (a María): No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios” Juan 20:17.

Por lo tanto, ¿cómo podía Cristo prometerle al ladrón que se arrepintió que estaría con él en el paraíso ese día, cuando Él mismo al tercer día no había ni siquiera subido al Padre?

Alguien dijo: Mas el hombre morirá, y será cortado; Perecerá el hombre, ¿y dónde estará él? (Job 14:10).

La Biblia nos enseña que las personas al morir, independientemente de su conducta, van a un mismo lugar (Ver Ecl. 9:2,3), es decir, al Seol, Hades, o Sepulcro.

Allí aguardan hasta la resurrección. No son inmortales; Pablo escribió del Rey de reyes y Señor de señores como “el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver…”. Esto nos manifiesta que al afirmar que el alma es inmortal, contradecimos abiertamente la Escritura, porque ella alude que el único inmortal es Dios. Además, es precisamente la vida eterna la recompensa que el Señor a prometido: “Y esta es la promesa que Él nos hizo, la vida eterna” 1 Jn2:25., de allí que el ser humano debe luchar por alcanzarla “el cual pagará a cada uno conforme a sus obras: vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad” Rom. 2:6,7.

Es absurdo pensar que el hombre busque algo que ya tiene. Lo cual confirma una vez más que el alma no es inmortal.

Será en el momento cuando Cristo aparezca por segunda vez en las nubes de los cielos, cuando todos los vivos y muertos fieles recibirán la recompensa, incluyendo el ladrón que se arrepintió “Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras” Mat.16:27. “He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra” Apoc. 22:12. Ahora bien, si cuando las personas mueren, Cristo les da la recompensa, entonces ¿que es lo que les dará en Su venida?

Por otro lado, si el alma es inmortal, es lógico pensar que el hombre que se arrepintió en la cruz ya está en el paraíso, porque es inmortal, ya tiene vida. Entonces, ¿cómo puede Dios prometer vida a quien no muere nunca, ya que es algo inherente y le pertenece al ser humano (la inmortalidad del alma)?

¿ARDERÁN LOS IMPÍOS POR LA ETERNIDAD?

Para que una persona inicua sea atormentada eternamente necesita vida eterna para sufrir por siempre en un infierno de fuego.

Tomemos nuevamente el caso anterior y supongamos que el ladrón arrepentido fue al paraíso (lo cual es contrario a la Biblia), pero el que no se arrepintió ¿a dónde fue? La respuesta más popular es “al infierno”.

Aceptemos por un momento como cierta esta teoría: Supongamos que el ladrón fue toda su vida un ser impío, imaginemos que murió a la edad de 40 años. Cuando niño no tenía uso de razón, por lo tanto, Dios en su justicia no le adjudica pecados en su vida de inconsciencia o inocencia. A partir de los 7 años comenzó a saber que era bueno y malo, optando por lo malo. Cometió los pecados que todos conocemos, violó la sagrada Ley de Dios. Hasta que es apresado, sentenciado a muerte y ejecutado. Murió en el año 31 de nuestra Era y fue directamente al infierno, a las llamas que atormentan.

40 años, menos 7 años de inocencia es igual a 33 años de pecado. Desde el año 31 hasta nuestros días han transcurrido más de 1900 años, sin embargo y según ésta teoría el ladrón continúa pagando por sus delitos. Quiere decir que por 33 años de pecado ha tenido más de 1900 años de castigo y como si fuera poco, pronto Cristo volverá y deberá permanecer 1000 años más en esas llamas, sufriendo sin misericordia, para luego ser echado al lago de fuego, donde pasará la Eternidad.

Después de este proceso judicial, ¿puede decirse que Dios es justo?

Por consiguiente, siendo que es falsa esa teoría, la escritura nos muestra que la recompensa será luego de la resurrección: “No os maravilléis de esto; porque vendrá hora, cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron bien, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron mal, a resurrección de condenación” Juan 5:28,29.

Si el infierno es real, ¿cómo puede Dios ser justo si a todos los hace arder en el mismo lugar por la eternidad (a los que cometieron pocos pecados, así como también a los que cometieron muchos)? ¿Dónde está la equidad de Dios?

Qué maravilloso es saber que tenemos un Dios justo, de quien se afirma que “hará consumación; no tomará venganza dos veces de sus enemigos” Nahum 1:9.

El profeta Sofonías (1:18 ) especifica que “…toda la tierra será consumida con el fuego de su celo; porque ciertamente destrucción apresurada hará de todos los habitantes de la tierra” Así mismo el profeta Abdías (16) señaló “serán como si no hubieran sido”.

Así también lo describe el Profeta Malaquías (4:1-3):

Porque he aquí, viene el día ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa; aquel día que vendrá los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitos, y no les dejará ni raíz ni rama. Más a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada. Hollaréis (pisaréis) a los malos, los cuales serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies, en el día en que yo actúe, ha dicho Jehová de los ejércitos.

Para muchos predicadores, la doctrina de un lugar donde los “pecadores inmortales” se retuercen eternamente entre llamas infernales, es necesaria para poder convencer a la gente.

“Jonathan Edwards (1703-1758 ) fue el principal filósofo y teólogo del puritanismo angloamericano. Cuando predicaba y escribía sobre el infierno, daba rienda suelta a su imaginación, como se ve en el más famoso de sus sermones titulado ‘Pecadores en mano de un Dios airado’ pronunciado en 1741.

En aquel sermón, Edwards le dijo a su congregación: ‘El arco de la ira divina está tenso, y las flechas dispuestas… [por] un Dios enfurecido’. Luego agregó: ‘Es únicamente Su voluntad lo que os impide caer en este mismo momento en la destrucción eterna. El Dios que os sostiene sobre el abismo del infierno, como se puede sostener una araña o algún insecto repugnante sobre el fuego, os aborrece y está terriblemente ensañado: Su ira para con vosotros arde como fuego; os mira como indignos de todo, salvo de lanzaros en el fuego… Sois diez mil veces más abominables a sus ojos que la serpiente venenosa más detestable a los nuestros. Lo habéis ofendido… y sin embargo es solo Su mano lo que os sostiene, impidiendo a cada momento vuestra caída en el fuego…

¡Oh pecador! Considera el espantoso peligro en el cual te hallas; [el infierno] es un gran horno de furia, un abismo ancho y sin fondo, lleno del fuego de la ira, sobre el cual estás sostenido en la mano de Dios… Cuelgas de un hilo delgado, el cual las llamas de la ira divina ardiendo a tu alrededor están listas en todo momento a quemar y reventar’

Es obvio que ese exaltado predicador se valió del temor al fuego del infierno para asustar a los inconversos de su congregación y obligarlos a ‘salvarse’. El evangelista norteamericano Billy Sunday (1862-1925), comprendiendo que muchos predicadores aplican la táctica del miedo al infierno, comentó: ‘Si el infierno no existe, muchos predicadores están ganando dinero con falsos pretextos’. Lamentablemente, muchos ministros actuales siguen recurriendo a la amenaza del fuego infernal y la maldición como manera de atemorizar a sus oyentes hasta que se arrepientan…  en vez de invocar el ‘amor de Dios’ (1 Juan 4:7-21; Judas 21) para inspirar a la gratitud y la obediencia” (Cita tomada de http://www.mundomanana.org).

¿QUÉ ES EL ALMA?

La palabra “alma” etimológicamente hablando, proviene de la palabra hebrea “néfesh jayyah” o “néfesh”, expresión que se refleja 755 veces en el Antiguo Testamento con diferentes significados tales como: vida, persona, animal o cosa viviente, cadáver, ánimo, voluntad y corazón.

M. N. Orlinsky del Hebrew Union College, en un artículo publicado en el periódico New York Times el 12 de octubre de 1962, dice que la palabra alma “es una traducción inexacta de la palabra hebrea “NEFESH“. “NEFESH” es la persona misma… su ser. El alma, o el ser, llegó a la existencia cuando Dios sopló el aliento o espíritu de vida en el cuerpo que Él creó. Alma es sinónimo de vida y persona en toda la Biblia y nunca representa existencia fuera del cuerpo, o un ente aparte del cuerpo”.

En consonancia con esta idea, muchos eruditos concuerdan en que “sería más correcto decir que determinada persona o determinado animal es un alma, y no que tiene un alma”.

“Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente” Gen 2:7 “Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente…” 1Cor. 15:45.

Dios no le dio al hombre un alma, sino que al fusionar el hálito de vida con la materia, se constituyó en un alma.

Rafael Montesinos en su análisis “¿Qué nos ocurre al morir?”, afirma: “En el Nuevo Testamento muchas veces, la palabra griega “PSUCHAI” que es el equivalente de “NEFESH“, se traduce también como vida y persona (S. Juan 10:l1,15,17; Hechos 3:41; 4:4). La vida llegó a existir cuando Dios unió el polvo y el espíritu. Antes de ese momento Adán no existía, ni siquiera en la esfera espiritual”.

¿QUÉ ES EL ESPÍRITU?

La Palabra espíritu en la Biblia se traduce del vocablo hebreo “rúaj”, que significa: “aliento”, “viento”, “elemento vital”, “mente”. De igual modo, en el Nuevo Testamente se utiliza la palabra griega “pnéuma” (que proviene del verbo pnéÇ, “soplar”, “respirar”), que denota: “Aliento”, “viento”, “espíritu”. Estas expresiones en ningún momento denotan una entidad inteligente y consciente capaz de existir separada de un cuerpo físico.

El Diccionario Bíblico (DBA) define espíritu como el “…principio de vida que anima a los seres humanos. Mientras la palabra heb. nefesh, ‘alma’, denota individualidad o personalidad, rúaj, ‘espíritu’, se refiere a la chispa de energía vital que es esencial para la existencia individual. Rúaj aparece 377 veces en el AT y en la mayoría de los casos se traduce como ‘espíritu’,’viento’ o ‘aliento’ (Gn. 8:1; etc.). También se le usa para indicar vitalidad (Jue. 15:19), valor (Jos. 2:11), mal genio o ira (Jue. 8:3), disposición (Is. 54:6), carácter moral (Ez. 11:19) y el asiento de las emociones (1 S. 1:15). En el sentido de aliento, el rúaj de los hombres es idéntico al de los animales (Ec. 3:19). El rúaj de los hombres deja el cuerpo en ocasión de la muerte (Sal. 146:4) y vuelve a Dios (Ec. 12:7; cf Job 34:14).

El equivalente de rúaj en el NT es pnéuma. Como ocurre con rúaj, no hay nada inherente a la palabra pnéuma que indique una entidad en el hombre que pueda tener una existencia consciente fuera del cuerpo, ni que el uso del NT con respecto al hombre de alguna manera implique tal concepto. En pasajes como Ro. 8:15, 1 Co. 4:21, 2 Ti. 1:7 y 1 Jn. 4:6, pnéuma describe ‘actitud’, ‘disposición de ánimo’ o ‘estado de sentimientos’. También se usa para varios aspectos de la personalidad (Gá. 6:1; Ro. 12:11; etc.). Como ocurre con rúaj, el pnéuma vuelve al Señor al morir (Lc. 23:46; Hch. 7:59)”.

Cuando Dios sopló el aliento de vida (Rúaj/Pnéuma) en el cuerpo que había formado con el polvo de la tierra, éste empezó a funcionar. El Aliento de Dios no introdujo un elemento adicional, su fusión con la materia activó la vida. Fue allí (como ya se ha mencionado) que el hombre fue un alma, es decir, un ser viviente, un todo. No podemos separar en ninguna manera el ser. No es un cuerpo y un alma, es una unidad. Al salir el aliento muere.

Se ha dicho y con razón que la muerte es lo inverso de la vida, en hebreo se utiliza la expresión “gâwa” que indica “expirar” (Job 3:11; 10:18), “entregar el espíritu”, es decir la exhalación del aliento de vida (Gn. 25:8, 17; 35:29). Una vez que la persona exhala, el tiempo no existe para ella. Hasta que vuelva el hálito de vida en el momento de la resurrección (será como un pestañar).

En otro orden de ideas, Pablo también utiliza la palabra espíritu con un sentido distinto: “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser: espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo” 1Tes.5:23. Equivale a la mente, el corazón y el cuerpo, los cuales deben estar sin pecado para el momento en que se manifieste el Salvador. De allí la recomendación“y renovaos en el espíritu de vuestra mente” Ef. 4:23.

Dentro de este contexto, Everett F. Harrison, en Diccionario de Teología, pág. 208, enfatiza: “En los dos Testamentos es el espíritu del hombre la fuente de sus pensamientos e intentos más profundos, y el hijo de Dios debe renovar su espíritu si es que va a servir a Dios en una forma aceptable a sus ojos. (Sal. 51:10; Gal. 5:22, 1 Jn. 4:13)”.

En este sentido, el espíritu representa la parte que nos permite comunicarnos con Dios, es decir, la mente o la razón.

Lo anterior descrito nos permite comprender mejor la antropología, lo cual resulta beneficioso para una interpretación correcta de las Sagradas Escrituras en relación al tema que se presenta.

A continuación, se presenta un extracto tomado del folleto ¿Hay Vida después de la Muerte? de la Sociedad Misionera Internacional:

¿Qué sucede cuando una persona muere?

Hay diversas opiniones:

a) Unos dicen que el que muere va directamente al cielo, infierno o purgatorio.

b) Otros creen que va al mundo de los espíritus, o que reencarna en un ser que nace.

c) Hay quienes piensan que todo se ha terminado.

d) Otros dicen que el muerto no sabe nada hasta el día de la resurrección.

¿Quién tiene razón? ¿Qué dice Dios? ¿Qué responde la Biblia? En Job 14:14 está la pregunta de muchos: “Si el hombre muriere, ¿volverá a vivir?…”

¿ES CONSCIENTE EL HOMBRE EN LA MUERTE?

La Biblia contesta que:

Los muertos nada saben: “Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben…” Eclesiastés 9:5.

Mueren sus sentimientos: “También su amor y su odio y su envidia fenecieron ya; y nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol. Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol [sepulcro], adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría” Eclesiastés 9:6, 10.

Perecen sus pensamientos: “Pues sale su aliento, y vuelve a la tierra; en ese mismo día perecen sus pensamientos” Salmos 146:4.

No saben nada, ni de sus seres más queridos: “Sus hijos tendrán honores, pero él no lo sabrá; o serán humillados, y no entenderá de ello” Job 14:21.

No pueden alabar a Dios: “No alabarán los muertos a JAH, ni cuantos descienden al silencio” Salmos 115:17 “Porque el Seol no te exaltará, ni te alabará la muerte; ni los que descienden al sepulcro esperarán tu verdad. El que vive, el que vive, éste te dará alabanza, como yo hoy…” Isaías 38:18, 19.

¿A QUÉ SE COMPARA LA MUERTE?

Jesús la comparó con el sueño: “Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle. Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, sanará. Pero Jesús decía esto de la muerte de Lázaro; y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño. Entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto” Juan 11:11-14.

Los muertos duermen, o sea, están inconscientes hasta el despertar en la resurrección.

“Mas el hombre morirá, y será cortado; perecerá el hombre, ¿y dónde estará él? Como las aguas se van del mar, y el río se agota y se seca, así el hombre yace y no vuelve a levantarse; hasta que no haya cielo, no despertarán, ni se levantarán de su sueño” Job 14:10-12.

La vida es como la flor que se corta o la sombra que se desvanece. “El hombre… sale como una flor y es cortado, y huye como la sombra y no permanece” Job 14:1, 2.

¿VOLVEREMOS A VER A LOS QUE HAN MUERTO?

¿Cuál es la gloriosa esperanza de los que mueren fieles a Dios?

“Tus muertos vivirán; sus cadáveres resucitarán. ¡Despertad y cantad, moradores del polvo!… y la tierra dará sus muertos” Isaías 26:19.

“Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en Él. Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor” 1ª Tesalonicenses 4:14-17.

“y serás bienaventurado; porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos” Luc. 14:14

El Patriarca Job, hablando después de su muerte expresó que vería a Dios en su carne, no en espíritu. “Yo sé que mi Redentor vive, Y al fin se levantará sobre el polvo; Y después de deshecha esta mi piel, En mi carne he de ver a Dios; Al cual veré por mí mismo, Y mis ojos lo verán, y no otro…” Job 19:25-27

¿CUÁL ES LA MENTIRA UNIVERSAL?

La mentira universal, que ha seducido y seduce a millones de personas hoy en día, es la misma que la serpiente le dijo a Eva:

“Entonces la serpiente dijo a la mujer: no moriréis Génesis 3:4.

A lo largo de casi 6.000 años, Satanás ha estado predicando esta mentira, que fue creída por las más variadas culturas. El culto a los muertos ya existió entre los egipcios, quienes colocaban en las tumbas de los faraones muebles, comida y valiosos tesoros. Asimismo, la mayoría de los pueblos indígenas practicaban muchos rituales en relación con esto. Pero notemos que hoy millones creen que los muertos están gozando ya de la vida eterna o sufren actualmente las penas de un purgatorio o infierno, en contra de las claras expresiones bíblicas. Satanás continúa predicando su gran mentira “no moriréis”.

A pesar de los engaños del maligno, el Señor no olvida a sus hijos y de una u otra forma dará a conocer Su verdad.

La inmortalidad del alma es un componente del vino de Babilonia. (Ver Apoc. 17:4)

“Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad” Daniel 1:3

¿Qué es el Fuego Eterno?

Las expresiones “fuego eterno”, “El humo de su tormento sube por los siglos de los siglos”, “porque su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará”, entre otras encontradas en la Escritura, han sido tomadas para avalar la idea de un castigo constante, pero:

¿Es realmente el “fuego eterno” un fuego inextinguible?

Para dar respuesta a esta inquietud, remontémonos al tiempo de Abraham y consideremos el pasaje de Génesis 19:24,25,28, donde relata la destrucción de Sodoma y Gomorra.

“Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos; y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra…Y miró (Abraham) hacia Sodoma y Gomorra, y hacia toda la tierra de aquella llanura miró; y he aquí que el humo subía de la tierra como el humo de un horno

El apóstol Judas en su epístola (en el versículo 7), hace referencia a esa lluvia de azufre y fuego como “el castigo del fuego eterno”.

“Como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.

Y Pedro declara cual es el resultado de ese fuego:

“Y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente” 2 Pd 2: 6.

De lo antes expuesto, se deduce que cayó fuego y todo se redujo a ceniza. La ceniza viene después del fuego. Ahora bien, Si no se están quemando ahora, ¿cómo es que sufrieron el castigo del “Fuego Eterno”?

Stephen Bohr un predicador en una de sus exposiciones referente a éste tema expresó: “hoy en día nosotros hemos sido influenciados por la filosofía griega, y pensamos que la Palabra ‘eterno’ significa ‘para siempre’, ‘sin fin’, pero en la Biblia la palabra ‘olan’ en el Antiguo Testamento y la palabra ‘aiónos’ en el Nuevo Testamento no siempre quieren decir ‘tiempo sin fin’, ‘eterno’ o ‘para siempre’. En muchas ocasiones la palabra ‘olan’ y ‘aiónos’ simplemente quieren decir: ‘mientras algo exista, o mientras algo viva’. Cuando ese algo deja de existir o deja de vivir, entonces se acabó (ver ejemplos: 1Samuel 1:22,28; ‘Para siempre es mientras la persona este viva’ 2 Reyes 5:27, Éxodo 21:1-6)”.

Mateo 25:41 “Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles”. Sodoma y Gomorra fueron destruidas también con fuego eterno, pero Pedro dice que en ese lugar solo quedan las cenizas. La expresión “Fuego Eterno” indica un fuego que deja resultados eternos. En otras palabras, el fuego quemó a Sodoma y Gomorra quedando quemadas para siempre. El fuego es eterno en el sentido que produce desolación eterna, es un fuego que consume los elementos y estos quedan destruidos para siempre y nunca más se vuelven a construir.

El hecho de haber sido castigados y dejar de existir es un “castigo para siempre” (eterno). Es el resultado lo que es eterno, no el proceso.

Una de las advertencias más fuerte encontradas en la Escritura, es la pronunciada en el libro de Apocalipsis 14:9 –11 contenida en el mensaje del tercer ángel, “Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre”.

La expresión que se ha resaltado viene de Isaías 34: 9,10 refiriéndose al juicio contra Edom:

“Y sus arroyos se convertirán en brea, y su polvo en azufre, y su tierra en brea ardiente. No se apagará de noche ni de día, perpetuamente subirá su humo; de generación en generación será asolada, nunca jamás pasará nadie por ella”.

La pregunta es ¿está Edom ardiendo en este momento?, ¿está subiendo su humo?. Edom es actualmente Jordania, pero no se está quemando, el fuego no existe hoy. Ésta es la misma expresión de Apocalipsis. ¿Qué significa entonces el pasaje de Isaías?. La segunda parte del versículos 10 especifica lo que ocurre “de generación en generación será asolada, nunca jamás pasará nadie por ella”.

Por otro lado, si el fuego de Edom no se iba a apagar, ¿cómo podrían habitar en ese lugar los animales que expresa el contexto (Vs 11-15): el pelicano, el erizo, la lechuza, las hienas, el cuervo, los pollos de los avestruces, entre otros?. Eso significa que el fuego duraría hasta que consumiera la materia, luego se apagaría lógicamente. Y los impíos serían consumidos “para siempre”, es decir, “de una vez por todas”.

Además de Edom, en Jeremías 17:27 se profirió una profecía contra Jerusalén si no obedecía. Dios expresó: “haré descender fuego en sus puertas, y consumirá los palacios de Jerusalén, y no se apagará”. Esta Profecía se cumplió con Nabucodonosor, pero evidentemente el fuego se apagó, cuando no hubo más que consumir.

El INFIERNO DE FUEGO

Como ya se ha expresado, con el término “infierno” se han designado varias palabras en la Biblia, entre ellas: Seol, Hades, Tártaro y Gehenna. Esta última será estudiada a continuación.

Algunas Biblias (como la versión Reina Valera entre otras, traducen el término “Gehenna” como “infierno” o “infierno de fuego, mientras que otras lo transliteran. A continuación se citan 4 textos de los 12 donde figura esa palabra en el Nuevo Testamento (Mateo 5:22,29; 10:28; Marcos 9:45):Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego (el fuego de la gehenna) Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno (gehenna)… Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas al alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno (gehenna)Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo; mejor te es entrar a la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en el infierno (gehenna), al fuego que no puede ser apagado”

El Anchor Bible Dictionary nos dice lo que es realmente la gehenna: “GEHENNA, valle, conocido actualmente como el Wadi er- Rababeh, que corre del sur al suroccidente de Jerusalén; y también designación del infierno ardiente. La forma latina se deriva del griego gehenna… El nombre significa Valle de Hinnom, o en su forma completa Valle del Hijo de Hinom”. Éste valle aparece a menudo en el Antiguo Testamento (Jos. 15:8; 2 R. 23:10; 2 Cr. 33:6; Jer. 7:31). El diccionario bíblico (DBA) expresa que “allí se llevaba a cabo el bárbaro rito de quemar vivos a los niños en honor de Moloc (2 Cr. 28:3; 33:1, 6), abominación que abolió el rey Josías mediante la profanación de los lugares elevados donde se había practicado esta forma de culto. Jeremías predijo que, por causa de este pecado, el Señor convertiría el valle de los hijos de Hinom en un ‘valle de matanza’, donde los cadáveres de los israelitas arderían hasta que no hubiera lugar para uno solo más y el resto serviría de alimento para las aves de los cielos (Jer. 7:32, 33). Sin duda, esto contribuyó a que se considerara ese valle como lugar de juicio para los impíos. La tradición rabínica posterior, insiste en que el valle de Hinom era un lugar ubicado fuera de la ciudad para quemar cadáveres y basura”.

En otras palabras, “Gehenna”, era el basurero municipal, debía estar constantemente ardiendo para evitar la contaminación, era un lugar donde, además de los cadáveres de las bestias, arrojaban también los cuerpos de criminales enjuiciados a quienes no consideraban dignos de sepultura, en ese lugar lo que no quemaba el fuego lo consumían los gusanos. De allí la expresión de Marcos 9:46,47,48 donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga. Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo; mejor te es entrar en el reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado al infierno (GEHENNA), donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga”. (Cabe destacar que la Palabra “nunca” no existe en el original y en su lugar expresa “fuego que no se apaga”).

Siendo el Gehenna símbolo del castigo final, nos recuerda que los agentes destructores (gusanos y fuego) no cesarán hasta que hayan consumido los cadáveres de los impíos que han pecado contra Dios.

¿Existe actualmente el Infierno de Fuego? ¿dónde se encuentra?

Dios reveló que será al fin de los 1000 años cuando los impíos recibirán su recompensa y entonces ocurrirá aquel lugar de tormento momentáneo que no existe actualmente.

“Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión, y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar. Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió”. Apoc. 20:7-9.

El fuego viene después que los impíos intentan atacar la ciudad; es allí cuando desciende del cielo fuego y azufre. Este infierno se efectuará en la superficie de la tierra, no en las profundidades de ésta. Proverbios 11:31 expresa: “Ciertamente el justo será recompensado en la tierra; ¡Cuánto más el impío y el pecador!”. La tierra será convertida en un verdadero “lago de fuego”. “Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego” Apoc. 20:15.

Sin embargo, es ilógico pensar que la tierra permanecerá ardiendo por la eternidad, debido a que Dios ha prometido crear cielos nuevos y nueva tierra. Allí vivirán los redimidos; la Santa Palabra enfatiza en Mateo 5:5 que “los mansos… recibirán la tierra por heredad”, por lo tanto, debe apagarse ese fuego. De lo contrario, ¿cómo Dios puede hacer una nueva creación?. Allí hallará fiel cumplimiento la Escritura que dice: “Porque así dijo Jehová, que creó los cielos; él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano, para que fuese habitada la creó: Yo soy Jehová, y no hay otro” Is. 45:18. Ese propósito primitivo se ejecutará cuando la tierra se convierta en la eterna morada de los redimidos.

¿CUÁL SERÁ EL DESTINO DE SATANÁS?

El Señor nos reveló en Su Palabra que luego de los 1000 años, cuando el enemigo de todo bien incite a la multitud y rodeen la ciudad santa, el Eterno actuará. Cierta autora reconocida describe lo que le fue mostrado en una visión con relación a ese momento: “Pero llovió sobre ellos fuego de Dios desde el cielo, y consumió conjuntamente al magnate, al noble, al poderoso, al pobre y al miserable. Vi que unos quedaban pronto aniquilados mientras que otros sufrían por más tiempo. A cada cual se le castigaba según las obras que había hecho con su cuerpo. Algunos tardaban muchos días en consumirse, y aunque una parte de su cuerpo estaba ya consumida, el resto conservaba plena sensibilidad para el sufrimiento. Dijo el ángel: ‘El gusano de la vida no morirá ni su fuego se apagará mientras haya una partícula que consumir’.

Satanás y sus ángeles sufrieron largo tiempo. Sobre Satanás pesaba no sólo el castigo de sus propios pecados sino también el de todos los de la hueste redimida, que habían sido puestos sobre él. Además, debía sufrir por la ruina de las almas a quienes engañara. Su castigo debe ser mucho mayor que el de aquellos a quienes engañó… Después de haber perecido todos los que cayeron por sus seducciones, el diablo tiene que seguir viviendo y sufriendo… Mientras la tierra estaba envuelta en el fuego de la destrucción, los justos vivían seguros en la ciudad santa. La segunda muerte no tiene poder sobre los que tuvieron parte en la primera resurrección. Mientras Dios es para los impíos un fuego devorador, es para su pueblo un sol y un escudo… En las llamas purificadoras, quedan por fin destruidos los impíos, raíz y rama, -Satanás la raíz, sus secuaces las ramas-. La penalidad completa de la ley ha sido aplicada; las exigencias de la justicia han sido satisfechas; y el cielo y la tierra al contemplarlo, proclaman la justicia de Jehová… Después vi que Satanás y toda la hueste de los impíos estaban consumidos… La cohorte angélica y los santos redimidos exclamaron en alta voz: ‘¡Amén!’ (Apocalipsis 20: 6; Salmo 84: 11). El fuego que consume a los impíos purifica la tierra. Desaparece todo rastro de la maldición. Ningún infierno que arda eternamente recordará a los redimidos las terribles consecuencias del pecado.” Tomado del Libro “Primeros Escritos” páginas 294,295 y “El Conflicto de los Siglos” página 731,732.

Satanás dejará de existir, así está profetizado en la Biblia: “Con la multitud de tus maldades y con la iniquidad de tus contrataciones profanaste tu santuario; yo, pues, saqué fuego de en medio de ti, el cual te consumió, y te puse en ceniza sobre la tierra a los ojos de todos los que te miran. Todos los que te conocieron de entre los pueblos se maravillarán sobre ti; espanto serás, y para siempre dejarás de serEz 28:18,19

En ese momento el plan de salvación trazado desde antes de la fundación del mundo, se cumplirá y todo será restaurado.

Evidentemente, la Biblia por si misma se explica; muchos han tergiversado el carácter de Dios al predicar un infierno que está ardiendo y arderá por la Eternidad, donde yacen almas en tormentos; otros han ido al extremo de considerar que Dios es amor y por tanto, no pagará con fuego a los pecadores. Ambas posiciones son irreales y constituyen un engaño del enemigo.

Hoy el Altísimo nos invita a mirar en Su Palabra, es la única guía segura que señala la senda estrecha y evita que caigamos en los abismos de la confusión.

A toda alma sincera que está dispuesta a dejarse guiar por el Espíritu Santo el Señor le promete: “Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda” Isa. 30:21. “Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos” Sal 32: 8.

Por un tiempo, mantuve una posición contraria a lo que hasta aquí presenté, defendí y argumenté lo contrario a lo expuesto, pero agradezco a Dios, que ungió mis ojos con colirio espiritual y me libró de mis prejuicios para poder entender “La Realidad Del Infierno”.

Arnaldo A. Sánchez Marín.

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LLEVAR EL EVANGELIO ETERNO AL MUNDO

Publicado el junio 22, 2008 en GUÍA INFIERNO. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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